Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
Construcción de carácter fortificado, que ejerció la función de castillo.
En esta obra de mampostería y cantería parecen advertirse construcciones de los siglos XIV, XVI y XVII.
Tiene tres naves irregulares de tres tramos, cubierta la central con crucería sencilla. La nave del evangelio tiene bóvedas de crucería estrellada y la de la epístola bóveda de arista, cúpula y crucería de dieciséis nervios.
La construcción tiene ábside semicircular con vestigios románicos, consistentes en una aspillera y una cornisa de canecillos.
Este conglomerado estilístico viene a completarse con la portada de gusto neoclásico (1894).
La torre se sitúa a los pies, con dos cuerpos de mampostería y hermosa veleta de hierro como remate. Esta torre medieval en un principio estaba aislada, hasta que en las reformas de 1864 quedó unida. El elemento de unión consta de dos tramos, cuya anchura abarca la nave central y la del evangelio, cubiertos por bóveda de medio cañón con lunetos.
Si bien fue Zaragoza la ciudad donde se inició con gran fuerza el modernismo a comienzos del siglo XX, será sin embargo en Teruel donde alcanzó su apogeo y donde se concentran los edificios más audaces e innovadores del nuevo estilo. Y todo ello gracias al talento y la creatividad de un solo hombre, el arquitecto catalán Pablo Monguió, que entre 1908 y 1916 renovó su casco histórico con edificios que todavía hoy sorprenden por su exuberante originalidad. Como también sorprende, con su combinación de modernismo “racionalista” e historicismo, el Círculo Oscense, una de las escasas muestras de este estilo que podemos encontrar en otras ciudades aragonesas.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002